C

CONOCÍ A UNA MUJER

Llegué a mi casa. Afuera estaba lloviendo, venía de caminar unos veinte o treinta minutos bajo las gotas de lluvia, el cielo, estaba nublado. Mi ropa tenía más agua que tela. Cuando entré a mi habitación mientras sonreía, me preguntaron por qué estaba tan feliz.

-Hace unos meses-. Empecé a contestar mientras me secaba con una toalla verde. -Comencé un proceso hermoso que sin saber llevaba viviendo toda la vida, ahora mi pan diario es ser feliz y sonreír, como dice mi tatuaje; le sonrío a la vida, a los buenos momentos y a los malos también; le sonrío a mi hermana, a mis tíos, a los que compran pizza y a los que toman café; a los ricos, a los de clase media; a los pobres, a los que tiran piedras, a los que tiran sacol; le sonrío a la de los chances y al taxista; también sonrío cuando veo una nube bonita, cuando llueve, cuando hace mucho sol, así sonría un poco menos; sonrío cuando veo un perro, un árbol, una flor; sonrío cuando conozco a una hermosa mujer y también cuando conozco a una no tan hermosa, pero más interesante, sonrío porque vivo, sonrío cuando lloro al frente del espejo, cuando alguien llora sonrío y cuando me preguntan por qué soy feliz, también sonrío-.

Salí de la alcoba de mi mamá y me puse la pijama, afuera aún llovía, no había estrellas, ni se veía la luna. Volví donde mi madre.

–Y cómo hiciste para que incluso las cosas malas no te estorben y te quiten la sonrisa?-.

-Comprendí algo.- me callé y pensé unos segundos.

-Comprendí algo que siempre había escuchado, algo que siempre supe. La vida es hermosa, eso que se dice de que todo pasa por algo y de que todo está ahí con un para qué, es cierto. Comprenderlo no es tan sencillo. Pero cuando por fin lo haces, cuando lo asimilas y lo pones en tu día a día, cambia todo, y a todo le sonríes.-

Mi madre me miró pensativa y me dio a entender que no entendía bien.

-Es complejo, hay que hacerse varias preguntas. Yo creo que todo lo que sucede en el mundo, por qué vivo, dónde vivo, por qué tengo lo que tengo, mi familia, la sociedad donde me muevo, las personas que se acercan a mi vida, la cultura, la ciencia, la música, la religión con la que me criaron, tiene una razón de ser, todo está ahí para enseñarme, para que yo comprenda y aprenda a vivir virtuosamente, para ayudarme con mi proceso de evolución espiritual-.

-Hijo aun no comprendo bien, tú dices que para vivir mejor tengo que pensar que si se acabó mi plata o si llueve y me mojo, ¿es para que yo aprenda algo? ¿Qué me puede enseñar a mi mojarme? ¿O por qué hay gente que tiene que aguantar hambre? ¿Por qué hay gente que sufre enfermedades? ¿La muerte de tu abuela qué me enseña a mí? ¿Por qué los hijos y las personas que uno quiere se alejan? No creo que esas cosas me enseñen nada, ver gente pobre no me permite estar siempre feliz, no tener dinero para pagar mis deudas no me deja ser feliz-.

-Mira madre, cuando entiendes que hay una fuerza superior, llámala Brahman, Dios, como tú lo llamas, Alá, Yahvé, Naturaleza, Destino, Sol, o Cielo. Cuando vez a esa fuerza superior que yo en mi caso llamo Universo, cuando la sientes, cuando sabes que hay un pedacito de ella dentro de ti y sabes que esa fuerza es la que pone en tu vida al cielo, pone el calor, pone las sonrisas de las personas, pone las aves, pone el mar, las montañas, las mascotas, la familia, pero que también pone la pobreza, las malas palabras, las malas emociones, la gente que mata, los vicios, los corruptos, los ladrones, que también pone los problemas, cada uno de ellos. Y te preguntas para qué los pone ahí, todo se hace más bello e interesante.-

-¿Y para qué los pone ahí?- me preguntó mi madre con confusión.

-Yo no tengo la verdad de las cosas, ni te voy a decir para qué está cada una de ellas en nuestra vida, pero sí aseguro algo desde la mía y desde mi experiencia. Todo lo que ahí está, todo lo que ahí aparece día a día, la naturaleza con cada uno de sus seres y fenómenos; mis actos, los buenos y los malos; los actos de los demás, sus producciones intelectuales; sus emociones y mis emociones, mis ideas y pensamientos, todo cuanto existe y pasa, lo colocó esa fuerza superior para que tú comprendas algo, para que aprendas algo, para que evoluciones y vivas con virtud. Lo que yo hice fue comprender que todo en la vida se limita a decisiones, como dice Rubén Blades; en este caso dos. Yo tomé la de ser feliz, decidí buscar ese pedacito de Universo, como yo lo llamo, en cada una de las cosas que veo y vivo, tomar ese aprendizaje y entenderlo como aprendizaje; y la segunda y de vital importancia, tomé la decisión de tener voluntad, una voluntad inquebrantable para mantenerme sonriente, para siempre ver la vida de la manera que acabo de explicarte-.

-¿Y si no encuentro el aprendizaje en esas cosas?-.

-Si no lo veo, no me preocupo, me acuerdo que está ahí para algo, eso está claro, pero seguramente no es el momento de aprender eso que se nos está diciendo, quizás haya que verlo en otro momento, de otra manera, cuando se muestre más claro o cuando de tanto vivirlo lo comprenda-.

-¡Ah entiendo! Eres feliz porque realmente nada está mal, hasta lo malo y lo que no entiendes tiene una razón de ser, y de esa manera no hay de qué preocuparse, todo es perfecto, porque Dios lo hace perfecto-.

-Así es, madre hermosa-. Me acerqué y le di un beso en la frente de buenas noches.

Fui a mi habitación y acostado, escuchando la lluvia y mirando mi cuadro de los Beatles, recordé algo y volví al cuarto del lado.

-Además hoy conocí a una mujer interesante, una con una hermosa sonrisa y unos ojos bonitos, una que sabe hablar-.

Sonreí y me fui a dormir.

— Carlos Andrés Corrales R.

CONOCÍ A UNA MUJER

by deshaciendoetiquetas

0

Thanks for the...

  1. 0Smile
  2. 0Inspiration
  3. 0Laugh
  4. 0Story
  5. 0Mindtrip
  6. 0Help
  7. 0Feelings

Thank the author

0

Comments


No one has commented on this note yet

Previous
Next