Charles sonrió, y había algo en su sonrisa que no cambiaba. Había algo en su sonrisa y en la forma en la que un mechón estaba enganchado en su boca y el viento revolvía su pelo. Había algo en la sal del aire, en las yemas de sus dedos cuando los alargó hasta el rostro de Gus sin bajar los cielos que tenía por ojos.
—Taff—suspiró, subiendo los párpados inferiores, sus pupilas contraídas por la luz—, tú no estás enamorado de mí. Nunca lo has estado.

Charles sonrió, y había…

by Nerva

0

Thanks for the...

  1. 0Smile
  2. 0Inspiration
  3. 0Laugh
  4. 0Story
  5. 0Mindtrip
  6. 0Help
  7. 0Feelings

Thank the author

0

Comments


No one has commented on this note yet

Previous
Next