- Aún no sé qué quieren de nosotros- comenzó a decir el pequeño de los Pines, colocándole la gorra azul. Después se sumergió en un abrazo fuertemente correspondido, donde añadió- pero tengo claro que hoy no van a tener nada de ti.
Sin mediar palabra, comenzó a separarse, dejando a Morty limpiar el resto de lágrimas con la manga.
Al borde del llanto, Dipper agarró con desesperanza su mano, y en forma de consuelo, formuló con voz clara.
- Prométele a Mabel que volveré.
Morty empezó entonces a subir el tono, suplicando el cambio nuevo. Los pasos del enemigo estaban cerca. Cada vez, más. Angustiado, agarró el rostro de su compañero, apoyando la frente contra la suya.
- ¡Prométemelo tú!- grito con amargura.- ¡Prométeme que lo harás!
Antes de comenzar a hablar, y ante el asombro de quien esperaba una respuesta, Dipper corrió.
Y el joven Smith sólo pudo ver cómo a lo lejos el chico adelantaba como un suicida a una patrulla de clones.
Sus propios clones.
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