Contemplarle dormir de nuevo era uno de los regalos que ese universo le había concedido: el poder de volver a sentirle a su lado.
Con mimo besó la frente de su amigo, mientras éste comenzó a desperezarse.
Un tímido buenos días apareció en sus labios, y otro más rasposo le contestó, mientras sus miradas se saludaban dulcemente.
Sus sonrisas surgieron con un abrazo, y volvieron a sentir su joven espíritu perdido, como si jamás hubiera pasado el tiempo por ellos.

Reencuentros

by Eriath

0

Thanks for the...

  1. 0Smile
  2. 0Inspiration
  3. 0Laugh
  4. 0Story
  5. 0Mindtrip
  6. 0Help
  7. 0Feelings

Thank the author

0

Comments


No one has commented on this note yet

Previous
Next