Me arde el labio,
y puedo ver a la musa palpándome con la punta de sus dedos,
mientras calores extraños me recorren la piel
y me recuerdan lo convulso del huracán
que se aloja en mi pecho y se retuerce entre mis piernas.

Yo ya no sé qué es estar enamorada,
no sé distinguir sentimientos
ni deseo ni ganas,
y ahora me pregunto si es cierto
que en las flores que nacen de mí
no queda rastro de ponzoña.

La musa me abraza y me besa los hombros
y hay súplica en las palabras que no nacen;
en los ojos que no miran,
en los hombros que se rozan,
en las manos que no se atreven a cogerse.

Pero todo lo que es blanco y puro
corre el riego de romperse,
y no soy capaz de negar el miedo
a arañar el lienzo entre tanta espina.

Porque todo lo que es blanco y puro
corre el riesgo de mancharse,
y no quiero imaginarme el lienzo
emborronarse entre tanto veneno.

XLVII

by Elitoisamoose

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Thanks for the...

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  7. 1Feelings

Thank the author

  • Nerva says thanks for the smile over 1 year ago
  • nanashi94 says thanks for the feelings over 1 year ago

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Comments

  1. ×

    Nerva

    joder over 1 year ago

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