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De pronto toda la casa se llenó con el olor de galletas y café recién hecho mientras todos se movían de un lado a otro. Era un caos. En cada silla o sillón había alguna de las partes de los bunads y todos corrían de un lado para otro preguntando por las partes de los suyos.
—¡Mamá! ¡Kris no quiere darme mis zapatos! —se quejó Edvard desde la entrada.
—¡Kristofer Finn! —gritó Lena desde la cocina.
—¡Se los devolveré cuando me de mi chaleco!

Lena apareció por el pasillo con una cara muy seria y con los ojos echando chispas. Ambos hermanos se miraron y tragaron saliva.
—Son críos mamá, no te pases con ellos —intervino Hanne ya con su bunad puesto y lista para salir.
—Di que no mamá, dales fuerte —Filipe asomó la cabeza por detrás de su hermana mayor y esta le dio un codazo.
Edvard y Kris se intercambiaron rápidamente las prendas y se las pusieron bajo la atenta mirada de su madre. “Nos portaremos muy bien y no volveremos a hacerlo” añadieron luego los dos a la vez, pero Lena los cogió a ambos por las orejas y los llevó al salón donde los sentó en el sofá sin hacer caso a los quejidos de sus hijos.
—¿Queréis comportaros como niños pequeños? Bien, entonces os trataremos como niños pequeños. Al volver estaréis castigados sin salir hasta nuevo aviso.
—Pero mamá, que yo tengo que ir a trabajar.
—Qué vas a trabajar tú si aún te queda un año para acabar la carrera— respondió Kris olvidándose un instante de su madre.
—Al menos estoy haciendo una no como tú.
—Perdona, pero yo también he hecho una carrera y-
—¡Silencio los dos! —vociferó Lena cortando la discusión entre ambos—. Kris, irás de casa al trabajo y del trabajo a casa. Y tú igual con la universidad.
—Pero mamá, y no puedes hacer eso de darnos un abrazo como hace el tío Olav —volvieron a protestar ambos.
—He dicho castigados. Y ahora daros prisa en terminar de prepararos que enseguida vendrán los demás para ir al desfile juntos.
—Oye mamá —la llamó Kris. Lena se dio la vuelta y miró a ambos—. Estás muy guapa —añadieron los dos.
El resto de la familia no tardó en venir. Comieron las galletas tradicionales por el día Nacional de Noruega y bebieron café. Un rato después todos salían hacia el palacio real para ver el desfile, luciendo sus bunads y cantando el himno a coro.

De pronto toda la…

by ClaT

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