Cuando por fin la tierra alcanzó unos 147 kilómetros del sol y siendo de madrugada aún, lo supo. Lo supo por el olor que emanaba ese firme pecho al apoyar su nariz. Supo que allí se quería quedar y morir, si es que hace falta. ¡Qué poético! pensó mientras inhalaba ese elixir de glándulas sudoríparas como un artrópodo que sólo se guía por las feromonas que liberan su conquista

Cuando por fin la…

by Cat_Under

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